Mirando al castillo
Este edificio alicantino basado en proyecto de veintitrés viviendas con un magistral local comercial distribuido en dos plantas y dos sótanos para garajes, se asoma al Castillo de Santa Bárbara y toma aire del Monte Benacantil. Sus pisos mas altos disfrutan también, levemente, del azul del mar. La neutralidad del ladrillo caravista y la piedra artificial, contrasta con el fuerte color de su carpinterías. Un concepto urbano bien integrado.